Me voy a presentar: soy un viejito sexagenario (¿suena feo, no?), pero un viejito piola en definitiva. Adopté el nombre de Quito de Escalada por un diminutivo y una localidad. Hace pocos años atrás, se me dio por empezar escribir y de eso salió un hobby que me entretiene mucho. Aclaro que no he estudiado nada relativo a la literatura a nivel de escritor (título, que creo, aun me queda grande), aunque aprendí por las mías, cosas como poner una palabras adecuada después de otra. Y mi próxima propia lección será, donde poner el punto final de una obra. (No es tan fácil, eh). Felizmente casado, tres hijos, dos nietos y uno más en camino, todos ellos me alientan a seguir. Algo así como jubilado, tengo el tiempo necesario para darme estos gustos, aparte de viajar por el interior del país Argentina, para visitar mis hijos. Espero que les guste y disfruten de estos cuentos…
sergio dijo
Hola. Escalada me recuerda un lugar que se llamó Kegano. Pero no lo pisé. El día que lo quise visitar, cerrado. Un poco como tu cuento que vine a ver y no hay. Adelante, dele. Çhau.
28 Octubre 2006 | 12:25 AM